Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Política. Mostrar todas las entradas

15 junio, 2014

Lo que uno anhela

Cuando la buena fortuna favorece a los hombres con riquezas y honores, su vida se torna abundante. Pero la vida abundante les vuelve arrogantes, y su arrogancia les induce a cometer delitos y a no actuar conforme a la lógica de las cosas, delitos que traen consigo penas capitales y abandono de la lógica de las cosas que les lleva a errar en la vida. Y puesto que a esto, es decir, a padecer la calamidad de una vida carente de buena fama y de una muerte violenta, es a lo que Lao Zi llama desgracia, se sigue que la felicidad es el origen de las desgracias. De ahí su frase: "la desgracia en la felicidad se esconde".

Nada hay inalcanzable para quien actúa conforme a la lógica de las cosas. Si nada hay inalcanzable, tan alcanzable será para quienes actúen conforme a la lógica de las cosas el respeto y el poder de los monarcas como el sueldo y la gloria de grandes generales, como Qing y Xiang. Pero de nada les serviría ser tan poderosos como un monarca ni ser tan respetados como un gobernador a quienes actúan a ciegas y en disconformidad con la lógica de las cosas; éstos no solo jamás conseguirán grandes riquezas, como las que poseen algunos magos como Yi Dun y Tao Zhu, sino que también perderán el apoyo del pueblo y sus bienes. ¿Por qué, entonces, es precisamente esto lo que hace el pueblo llano?, ¿por qué abandona tan fácilmente la lógica de las cosas y actúa a ciegas? Porque desconoce que las razones de la intermutabilidad de la felicidad y la desgracia son tan profundas y ocultas como acabamos de ver. A esto se refiere Lao Zi cuando se pregunta así acerca de dicha intermutabilidad de la desgracia y la felicidad: "¿quién conoce el porqué?".

No hay quien no anhele vivir una vida larga, repleta de riquezas y de honra, y morir en paz: igualmente, no hay quien no aborrezca las desgracias de ser pobre, de estar deshonrado y de tener una muerte violenta. ¿Por qué, pues, hay quienes, anhelando tener una vida larga, repleta de riquezas y honra, y una muerte natural, son pobres, están deshonrados y tienen muertes violentas? Porque son incapaces de conseguir lo que anhelan. A los que, alejados del camino que en verdad desean seguir, van confusamente, se les llama extraviados en el libro de Lao Zi. Puesto que estar extraviado significa no poder arribar donde se desea arribar ni conseguir lo que se anhela, y puesto que el pueblo llano de hoy es incapaz de arribar donde desea arribar, se puede decir de él que está extraviado. Pero esta incapacidad suya para arribar donde anhela arribar es algo que viene ocurriendo desde que hay Cielo y Tierra; de ahí que Lao Zi afirme: "la confusión en que el hombre vive es muy antigua".


Han, Fei Zi. El arte de la política: los hombres y la ley.
Capítulo 20: Interpretación de Lao Zi, 68-69
Trans. Ning Yao and Gabriel García-Noblejas Sánchez-Cendal
Madrid: Tecnos, 1998.

23 mayo, 2011

A día de hoy...

A día de hoy, en España, 65.000 españoles han votado al partido cuyo presidente comenzó su actividad política a los diecinueve años en la extrema derecha con Fuerza Nueva, que en las elecciones al Parlamento Europeo de 1989 fue candidato del también partido ultraderechista Frente Nacional liderado por el antiguo líder franquista Blas Piñar. En 2002 este hombre manifestó públicamente en Canal Nou compartir el ideario de los "cabezas rapadas" señalando: "Llevo el águila en el corazón, pero políticamente ahora no me interesa explicarlo". En Vic mantiene posturas políticas contrarias a los inmigrantes. En 2003, Jaume Farrerons, secretario general y autor de la declaración programática y de los documentos ideológicos de Plataforma per Catalunya, abandonó el partido acusando a Anglada de mantener vínculos con grupos neonazis. En octubre de 2010, en un acto en Madrid donde estuvo presente el secretario general del sindicato Manos Limpias, Miguel Bernad, Josep Anglada señaló en relación con la tarea que incumbe a su partido (si, el que han votado 65.000 españoles):

"Nos va a tocar a los valientes expulsar a los musulmanes de nuestro país. ¡Y a los sudacas! [...] Un moro por el simple hecho de hablar en nuestra lengua podría convertirse en catalán [...] Y yo digo que nada de eso, ¡que un musulmán siempre será un musulmán! [...] Aquí ya no cabe ni un solo inmigrante más, hay que expulsar de una vez por todas a todos los inmigrantes ilegales."

Muy bien eh españoles... muy bien...
65.000 personas es mucha gente. Demasiada como para creer en un partido de dichas características. Me avergüenzo, mucho, de mi país.

Espero que votaran por ignorancia... anda, leer qué habéis votado.

Tras el 22M

Es indignante. Es triste ver cómo nos estamos hundiendo a nosotros mismos poco a poco, cómo caminamos haciendo los pasos hacia atrás. Lamentablemente hay poco que hacer... Muy a mi pesar, el año que viene va a ser horrible... Gracias españoles por cargaros vuestro país. Esta es la "democracia" que vosotros habéis escogido... Creo que ninguna acampada, ninguna manifestación ni ninguna revolución va a poder cambiar la mierda que tenéis en la cabeza.

21 mayo, 2011

#SPANISHREVOLUTION



Se han quedado sin portadas dos días antes de las elecciones...
Un abrazo a todos los que estáis en las otras ciudades e incluso en los otros países luchando y aguantando desde Barcelona.

15 febrero, 2011

Al Jazira Entrevista A Slavoj Zizek

"La verdadera tragedia de las naciones árabes es la desaparición de una izquierda fuerte y laica"
VS 0 | | sección: web | 08/02/2011
Al Jazira Entrevista A Slavoj Zizek


En una entrevista concedida a Al Jazira, el gran filósofo esloveno Slavoj Zizek fustiga la hipocresía occidental, manifestada desde el comienzo de los movimientos revolucionarios en Egipto. Un punto de vista demasiado poco defendido en los medios internacionales. Reproducimos algunos extractos.

“Lo que ocurre en Egipto es la prueba última de que la idea cínica según la cual los pueblos musulmanes preferirían la dictadura y el fundamentalismo religioso a la democracia es completamente falsa. Lo que ha ocurrido en Túnez, y lo que ocurre en estos momentos en Egipto, es justamente la revolución universal por la dignidad, los derechos humanos, la justicia económica. ¡Es el universalismo en marcha! (…)

“Un manifestante ha dicho: 'Estoy orgulloso de ser egipcio'. Yo, por mi parte, estoy orgulloso de ellos. Nos han dado una lección. Los pueblos árabes prueban de forma brillante que comprenden lo que es la democracia. Haciendo lo que hacen, prueban que la comprenden mucho mejor que el Oeste y sus políticas antiinmigración. Es el mejor argumento jamás visto en la tele contra toda esa tontería sobre el choque de las civilizaciones. A partir del momento en que la gente lucha contra la tiranía, todos debemos ser solidarios.

“El miedo del extremismo religioso es absurdo. He leído en alguna parte que más del 30% de la población americana creía en el diablo y en los fantasmas. (…) Todos esos asuntos sobre el Islam, es pura ideología occidental. No hay que elegir entre el Islam fundamentalista y la democracia liberal. Hay muchas cosas maravillosas en el Islam. Hace dos semanas, mientras visitaba el museo de las artes islámicas de Qatar, he leído la cita de un antiguo filósofo iraní. 'Solo un tonto evoca el destino cuando desaprovecha una oportunidad'. Esto quiere decir que se es libre de elegir. Si la única alternativa que existe es la teocracia islamista o el liberalismo occidental, estamos fastidiados. La verdadera tragedia de las naciones árabes es la desaparición de una izquierda fuerte y laica.

“Mirad Afganistán, por ejemplo. Se le presenta hoy como un país de fundamentalistas chiflados. Ya lo siento, pero soy lo bastante viejo como para acordarme de cómo era Afganistán hace 40 años. Era un país muy laico, muy abierto, con un monarca prooccidental. Ya sabemos la continuación de la historia. (…) Es crucial formar una izquierda fuerte. Es lo único que podrá salvarnos, tanto a los países árabes como a los occidentales. 

“Hay un gran caos en el cielo, la situación es excelente”, dijo Mao. Por supuesto, no hago apología del caos. Pero sin esta apertura momentánea, durante la cual no se sabe ya verdaderamente quien está en el poder… nada sería posible. Voy a hacer una comparación indecente: en los dibujos animados de Tom&Jerry, siempre hay un momento en el que el gato camina por encima del vacío. Y mientras no mira hacia abajo, no ve que está encima del precipicio. Lo mismo ocurre con Mubarak. Para hacerle caer, es necesario que mire hacia abajo, y vea que está ya encima del precipicio”. 


Traducción: Alberto Nadal para VIENTO SUR

¿Por qué temerle al espíritu revolucionario árabe? - Slavoj Žižek




Lo que no deja de llamar la atención en las revueltas de Túnez y Egipto es la notoria ausencia del fundamentalismo musulmán. Fiel a la tradición democrática secular, la gente simplemente se levanta contra un régimen opresivo, contra la corrupción y la pobreza, y exige libertad y mejoras económicas. El saber cínico de los liberales occidentales, según el cual en los países árabes el genuino sentido democrático se limita a apenas una elite mientras que la vasta mayoría sólo puede movilizarse mediante fundamentalismo religioso o nacionalimso, acaba de ser refutado. La gran pregunta es qué va a pasar ahora. ¿Quién surgirá como el vencedor político?

Cuando el nuevo gobierno provisional fue nombrado en Túnez excluyó a los islamistas y a la izquierda más radical. La reacción de los petulantes liberales fue: bueno, son básicamente lo mismo; dos extremos totalitarios - Pero, ¿es realmente tan simple? ¿Acaso el viejo antagonismo no es precisamente entre los islamistas y la izquierda? Aún si momentáneamente se unieran en contra del régimen, su unidad se quebraría una vez lograda la victoria, se involucrarían en una pelea mortal, mucho más cruel que la que libran contra el enemigo común.

¿No acabamos de presenciar precisamente este tipo de confrontación después de las últimas elecciones en Iran? Lo que cientos y miles de partidarios de Mousavi defendían era el sueño popular que sostuvo la revolución de Jomeini: libertad y justicia. No obstante su utopismo, este sueño llevó a una impresionante explosión de creatividad política y social, experimentos organizativos y debates entre estudiantes y gente común. Esta apertura genuina que desató fuerzas inauditas de transformación social -un momento en el que todo parecía posible- fue entonces sofocada gradualmente por la toma de poder político por parte del integrismo islamista.

Aún en el caso de movimientos claramente fundamentalistas, uno debería ser cuidadoso y no perder de vista el componente social. Los talibanes son por lo general presentados como un grupo integrista que aplica sus leyes mediante el terror. Sin embargo, cuando en la primavera del 2009 tomaron el valle de Swat en Pakistan, el New York Times reportó que habían pergeñado una revuelta clasista aprovechando las profundas fisuras entre un pequeño grupo de terratenientes ricos y los arrendatarios sin tierra. Si por "tomar ventaja" de la difícil situación de los agricultores, los talibanes estaban generando, en palabras del New York Times, "alarma por los riesgos para Pakistan, que permanece ampliamente feudal", ¿qué es lo que impide a los liberales demócratas en Pakistan y los EEUU "tomar ventaja" de esa misma situación y tratar de ayudar a los agricultores? ¿O acaso las fuezas feudales en Pakistan son las aliadas naturales de la democracia liberal?

La inevitable conclusión es que el surgimiento del islamismo radical fue siempre la otra cara de la desaparición de la izquierda secular en los países musulmanes. Cuando Afganistán es retratado como el país más fundamentalista, ¿quién recuerda todavía que, hace cuarenta años, era un país con una fuerte tradición secular, incluyendo a un poderoso partido comunista que tomó el poder independientemente de la URSS? ¿A dónde fue a parar esta tradición secular?

Y en este contexto es crucial la lectura de los acontecimientos en curso en Túnez y Egipto (y Yemen... y quizás, con algo de suerte, Arabia Saudita). Si la situación eventualmente se estabilizara de manera que el viejo régimen sobreviviera con alguna cirugía cosmética liberal, esto generaría una reacción fundamentalista imposible de superar. Para que pueda sobrevivir el legado liberal, los liberales necesitan la ayuda fraternal de la izquierda radical. Volviendo a Egipto, la reacción más vergonzosa y peligrosamente oportunista fue la de Tony Blair al ser entrevistado por la CNN: el cambio es necesario, pero tiene que ser un cambio estable. El cambio estable en Egipto hoy sólo puede significar un compromiso con las fuerzas de Mubarak por medio de una ligera ampliación del círculo gobernante. Por esto es que hablar de una transición pacífica ahora es una obscenidad: al aplastar a la oposición, el mismo Mubarak lo hizo imposible. Después de que Mubarak enviara al ejército para reprimir a los manifestantes la elección se hizo clara: un cambio cosmético en el cual algo cambia para que todo siga igual, o una verdadera ruptura.

Este es, entonces, el momento de la verdad: no se puede decir, como en el caso de Algeria una década atrás, que permitir elecciones verdaderamente libres equivale a entregarle el poder a fundamentalistas musulmanes. Otra preocupación liberal es que no hay poder político organizado que asuma si Mubarak se va. Claro que no lo hay; Mubarak se ocupó de que no lo hubiera al reducir toda oposición a ornamentos marginales, de manera que el resultado es como el título de esa famosa novela de Agatha Christie, Y no quedó ninguno. El argumento de Mubarak -es él o el caos- es un argumento en contra de Mubarak.

La hipocresía de los liberales occidentales es impresionante: apoyan públicamente la democracia, pero cuando el pueblo se rebela en contra de los tiranos en demanda de liberad y justicia -y no en nombre de la religión- ellos están profundamente preocupados. ¿Por qué no alegrarse de que la libertad tiene una oportunidad? Hoy más que nunca, la vieja frase de Mao es oportuna: «Hay un gran caos bajo el cielo, la situación es excelente».

Entonces, ¿dónde debería irse Mubarak? La respuesta es clara: a La Haya. Si hay un líder que merezca sentarse allí, es él.

29 noviembre, 2010

Wikileaks

La mayor filtración de la historia deja al descubierto los secretos de la política exterior de EE UU

EL PAÍS desvela los documentos de Wikileaks.- Putin, autoritario y machista.- Las fiestas salvajes de Berlusconi.- Estrecho seguimiento de Sarkozy.- Los movimientos para bloquear a Irán.- El juego en torno a China.- Los esfuerzos para aislar a Chávez

VICENTE JIMÉNEZ / ANTONIO CAÑO - Madrid - 28/11/2010

EL PAÍS, en colaboración con otros diarios de Europa y Estados Unidos, revela el contenido de la mayor filtración de documentos secretos a la que jamás se haya tenido acceso en toda la historia. Se trata de una colección de más de 250.000 mensajes del Departamento de Estado de Estados Unidos, obtenidos por la página digital Wikileaks, en los que se descubren episodios inéditos ocurridos en los puntos más conflictivos del mundo, así como otros muchos sucesos y datos de gran relevancia que desnudan por completo la política exterior norteamericana, sacan a la luz sus mecanismos y sus fuentes, dejan en evidencia sus debilidades y obsesiones, y en conjunto facilitan la comprensión por parte de los ciudadanos de las circunstancias en las que se desarrolla el lado oscuro de las relaciones internacionales. [...]

http://www.elpais.com/articulo/internacional/mayor/filtracion/historia/deja/descubierto/secretos/politica/exterior/EE/UU/elpepuint/20101128elpepuint_25/Tes


Cables Obtained by WikiLeaks Shine Light Into Secret Diplomatic Channels

 WASHINGTON — A cache of a quarter-million confidential American diplomatic cables, most of them from the past three years, provides an unprecedented look at back-room bargaining by embassies around the world, brutally candid views of foreign leaders and frank assessments of nuclear and terrorist threats.

Some of the cables, made available to The New York Times and several other news organizations, were written as recently as late February, revealing the Obama administration’s exchanges over crises and conflicts. The material was originally obtained by WikiLeaks, an organization devoted to revealing secret documents. WikiLeaks posted 220 cables, some redacted to protect diplomatic sources, in the first installment of the archive on its Web site on Sunday. [...]

http://www.nytimes.com/2010/11/29/world/29cables.html?_r=1&hp

 

Geheimdepeschen enthüllen Weltsicht der USA

Es ist ein Desaster für die US-Diplomatie. WikiLeaks hat mehr als 250.000 Dokumente aus dem Washingtoner Außenministerium zugespielt bekommen, interne Botschaftsberichte aus aller Welt. Sie enthüllen, wie die Supermacht die Welt wirklich sieht - und ihren globalen Einfluss wahren will.
Hamburg - Wie schätzen die Amerikaner die deutsche Bundeskanzlerin Angela Merkel ein? Ist die Politikerin aus der ehemaligen DDR eine verlässliche Verbündete, hat sie sich bemüht, das unter ihrem Vorgänger belastete Verhältnis zu den USA zu reparieren? Allenfalls so lala. [...]

http://www.spiegel.de/politik/ausland/0,1518,731389,00.html



WikiLeaks : Dans les coulisses de la diplomatie américaine

LEMONDE pour Le Monde.fr | 28.11.10 | 19h10  •  Mis à jour le 29.11.10 | 07h59

Le site spécialisé dans la diffusion de documents officiels WikiLeaks a obtenu 250 000 télégrammes diplomatiques, venus du département d'Etat à Washington et de toutes les ambassades américaines dans le monde. Cinq journaux et magazine ont, depuis des semaines, lu et analysé ces télégrammes, The New York Times aux Etats-Unis, The Guardian en Grande-Bretagne, Der Spiegel en Allemagne, Le Monde en France, El Pais en Espagne.

Après la diffusion par WikiLeaks de rapports militaires du Pentagone sur les guerres d'Afghanistan en juillet, puis d'Irak en octobre, cette fuite de câbles diplomatiques est un troisième revers pour l'administration américaine. Mais il est beaucoup plus grave pour les Etats-Unis car il n'implique pas uniquement, cette fois, leur armée. C'est, à travers les télégrammes du département d'Etat, toute la diplomatie mondiale qui se trouve en partie dévoilée. [...]

http://www.lemonde.fr/international/article/2010/11/28/wikileaks-dans-les-coulisses-de-la-diplomatie-americaine_1446078_3210.html#ens_id=1446075


US embassy cables leak sparks global diplomatic crisis

• More than 250,000 dispatches reveal US foreign strategies
• Diplomats ordered to spy on allies as well as enemies
• Saudi king urged Washington to bomb Iran

The United States was catapulted into a worldwide diplomatic crisis today, with the leaking to the Guardian and other international media of more than 250,000 classified cables from its embassies, many sent as recently as February this year.

At the start of a series of daily extracts from the US embassy cables – many designated "secret" – the Guardian can disclose that Arab leaders are privately urging an air strike on Iran and that US officials have been instructed to spy on the UN leadership. [...]

http://www.guardian.co.uk/world/2010/nov/28/us-embassy-cable-leak-diplomacy-crisis



25 octubre, 2010

Desencert dels qui critiquen la vellesa

Perquè quan les passions remeten i s'afluixen, aleshores ocorre invariablement això de Sòfocles, que ens veiem a redós de molts amos que són uns boigs. Mira: de tot això i d'allò que dèiem dels parents sí que hi ha una certa causa, Sòcrates, però no és la vellesa, sinó el tarannà dels homes. Quan són mesurats i poc exigents, també la vellesa els és raonablement suportable, però quan no ho són, Sòcrates, no tan sols la vellor, sinó fins i tot la joventut a uns homes tals els esdevé un malviure.

Plató, La República Llibre I

Los suicidios en el centro de trabajo: El caso de France Télécom (1993-2010)

El diario parisino Le Monde de 26 de setiembre de 2009 apareció con un vistoso titular en portada: “Carrera de la productividad, competencia despiadada: ¿por qué los empleados se suicidan en el puesto de trabajo?” De la portada se reenvía a una amplia encuesta, dirigida por el periódico, situando en el centro del problema los 23 suicidios que, durante el verano, se han sucedido en France Telecom. El artículo de fondo que abre la encuesta está firmado por Cristophe Dejours, reputado profesor universitario de psicoanálisis de la salud del trabajo (1). Se titula: “Contra el aislamiento, la urgencia de una dimensión colectiva”. En estas semanas sale el libro del mismo Dejours en colaboración con la psicóloga del trabajo Florence Bègue: Suicide et travail: que faire? (2) Este texto es el resultado de una investigación y una reflexión que han tomado nota de cinco suicidios en la fábrica de revisión y reparación de aviones en Mermot.

La cuestión de los suicidios en el trabajo viene en Francia desde hace al menos un decenio. En la misma France Télécom decenas de suicidios de empleados, en los primeros años del nuevo siglo, todavía no habían taladrado las crónicas. Sin embargo, todo lo que estaba sucediendo en la gran empresa de telecomunicaciones ya lo había publicado Dominique Decéze en 2004: La Machine à broyer (3). El libro describe de manera precisa “los nuevos métodos de la brutal gestión” de la empresa recién privatizada, que realizó una radical reestructuración. En las cubiertas de dicho libro aparece impreso: “Cuando las privatizaciones matan”.

En la central nuclear de Chinon los cuatro suicidios, en 2007, de técnicos de alto nivel crearon alguna alarma. Los ocho suicidios de trabajadores de las empresas que gestionaban el mantenimiento de la misma central, (fueron denunciados por la CGT en 1995) aparecieron en las crónicas locales (4). En 2007, seis suicidios en la Peugeot de Mulhouse se añaden, en el mismo periodo, a los cuatro suicidios de ingenieros en Tecnocentro de Guyancourt (Renault). La gran mayoría de estos gestos extremos afectaron a empleados; técnicos; empleados de nivel medio-alto y a obreros altamente especializados.

Lo nuevo
El carácter nuevo y preocupante está en el hecho de que la mayoría de los suicidios se consuman de manera dramática en el mismo centro de trabajo. Los que se matan fuera dejan, no obstante, cartas de lúcida denuncia de las insoportables condiciones de trabajo. Por otra parte, también han habido numerosos intentos de suicidio. Durante los años 2007 y 2008 la prensa nacional ofrece algunos espacios informativos de estos sucesos. Las empresas organizan silenciosamente investigaciones internas. Impresiona el silencio político y la prudencia sindical. Pero estas tragedias se pierden en las crónicas sin suscitar debate público alguno. En marzo de 2009, Paul Moreira realiza por la red televisiva France 2 el documento Travailler à en mourir. El documentalista toma nota de los suicidios en el Tecnocentro de la Renault y relata situaciones similares en otros centros de trabajo. Consigue una audiencia sorprendentemente alta. Moreira, con el periodista y escritor Hubert Prolongeau, amplía las investigaciones en un banco, en el Tecnocentro ya citado y en la planta siderúrgica Arcelor-Mittal. En septiembre de 2009, cuando explota el caso Télécom, Flammarion publica el resultado de la investigación Travailler à en mourir (5).

Enormes resistencias se oponen a darle relevancia pública a estos gestos tan enraizados en lo íntimo de la persona y, desde siempre, situados en lo insondable de la esfera privada. Las direcciones empresariales indican inmediatamente dificultades psicológicas o perturbaciones de la vida familiar. Los sindicatos se encuentran desconcertados y desarmados. Y, sin embargo, estos suicidios en el puesto de trabajo dejan mensajes desesperados pero concretos.

Fuente: La Factoría

24 octubre, 2010

Art, estètica i política

La Fundació Joan Miró i l'UAB han organitzat aquest cicle de conferències i workshops a l'entorn de l'exposició Let Us Face the Future. Art britànic 1945-1968 que tindrà lloc, tots els dimecres, del 6 d'octubre al 16 de febrer, a la Fundació Joan Miró.

Gratuït i obert per a tothom.


Mes info aqui
 

20 agosto, 2010

Reportaje a Slavoj Žižek

En la prestigiosa Feria del Libro de Frankfurt, en octubre de 2001, Zizek habló con Sabine Reul y Thomas Deichmann sobre subjetividad, multiculturalismo, sexo y falta de libertad luego del 11 de septiembre.




Pregunta: ¿Arrojó el 11 de septiembre nueva luz sobre su diagnóstico de lo que está ocurriendo en el mundo?

Slavoj Zizek: Una de las frases que oímos repetirse sin cesar en las últimas semanas es que nada volverá a ser igual luego del 11 de septiembre. Me pregunto si hay de verdad un cambio tan sustancial. Hay, por cierto, un cambio en el nivel de percepción o publicidad, pero no creo que podamos hablar todavía de una ruptura fundamental. Se confirmaron actitudes y miedos preexistentes, y ahora ocurrió realmente lo que los medios nos decían sobre el terrorismo.

En mi obra, pongo un fuerte énfasis en lo que usualmente se llama virtualización o digitalización de nuestro medio ambiente. Sabemos que el 60% de la gente en el planeta no ha hecho siquiera un llamado telefónico en toda su vida, pero hay un 30% de nosotros que vive en un universo digitalizado construido y manipulado artificialmente, que se distingue de modo creciente de los medios naturales o tradicionales. Parece como si en todos los niveles viviéramos cada vez más una vida desprovista de sustancia. Se consume cerveza sin alcohol, carne sin grasa, café sin cafeína, y eventualmente, sexo virtual... sin sexo.

La realidad virtual, para mí, representa el clímax de este proceso: hay ahora realidad sin realidad.. o una realidad absolutamente regulada. Pero hay otra faceta más. A lo largo de todo el siglo XX, veo una tendencia en sentido contrario, para la que mi buen amigo el filósofo Alain Badiou inventó un bello nombre: "la passion du réel", la pasión por lo real. Es decir, dado precisamente que el universo en que vivimos es un universo de convenciones muertas y artificialidad, la única real experiencia auténtica debe ser algo extremadamente violento, una experiencia desgarradora. Y lo sentimos de alguna manera como una vuelta a la vida real.

P: ¿Sería eso lo que estamos viendo ahora?

SZ: Creo que eso puede ser lo que ha definido al siglo XX, un siglo que comenzó en realidad con la Primera Guerra Mundial. Todos recordamos los escritos de Ernst Jünger, donde ensalza la experiencia del combate cara a cara y la define como la más auténtica. O en el nivel del sexo, el film arquetípico del siglo XX sería Ai No Corrida [El imperio de los sentidos], de Nagisa Oshima, donde la idea es que no se es verdaderamente radical si no se va hasta el fin en un encuentro sexual, si no se torturan el uno al otro hasta que no sobrevenga prácticamente la muerte. Debe hacer extrema violencia para que el encuentro sea auténtico.

Otra figura emblemática en este sentido sería el así llamado 'cutter', un fenómeno patológico muy difundido en los EEUU. Debe haber alrededor de dos millones de personas, en su mayoría mujeres, pero varones también, que se cortan con navajas. ¿Por qué? No tiene nada que ver con masoquismo o impulsos suicidas. Es simplemente que no sienten ser personas reales, de modo que la idea básica es que sólo a través del dolor y cuando se siente la tibieza de la sangre es posible volver a conectarse. Me parece que esta tensión es el trasfondo contra el que se puede apreciar el efecto de aquel acto de que hablamos

P: ¿Se relaciona esto con sus observaciones sobre la muerte de la subjetividad en The Ticklish Subject: The Absent Centre of Political Ontology? Allí dice Ud. que el problema es de lo que llama 'forclusión': la articulación del sujeto es forcluída por la evolución de la sociedad en los últimos años.

SZ: El punto de partida de mi libro sobre el sujeto es que, incluso si se encuentran en neta oposición unas respecto de la otras, casi todas las orientaciones filosóficas actuales concuerdan en una suerte de posición antisubjetivista básica. Por ejemplo, Jürgen Habermas y Jacques Derrida estarían ambos de acuerdo en que el sujeto cartesiano debe ser desconstruido, o, en el caso de Habermas, introducido en una dialéctica subjetiva más amplia. Cognitivistas, hegelianos... todos concuerdan en esto.

Siento la tentación de decir que debemos retornar al sujeto, aunque no a un sujeto puramente racional al modo cartesiano. Mi idea es que el sujeto es inherentemente político, en el sentido en que 'sujeto', para mí, denota una partícula de libertad, uno ya no hunde sus raíces en una sustancia firme cualquiera, sino que se encuentra en una situación abierta. No es posible hoy en día seguir aplicando simplemente las viejas reglas. Enfrentamos paradojas que no nos ofrecen salidas inmediatas. En este sentido, la subjetividad es política.

P: Pero este tipo de subjetividad política parece haber desaparecido. En sus libros habla Ud. de un mundo post-político.

SZ: Cuando digo que vivimos en un mundo post-político, me refiero a una impresión ideológica errónea. En realidad no vivimos en un mundo así, pero el universo existente se presenta como post-político en el sentido de que hay una suerte de pacto social básico según el cual ya no se percibe a las decisiones sociales elementales como decisiones políticas, y no se las discute como tales. Se han vuelto simples decisiones de gesto y de administración. Y los conflictos restantes son en su mayoría conflictos entre diferentes culturas. Tenemos la forma presente de capitalismo global, más algun tipo de democracia tolerante como el último exponente de esa idea. Y, paradójicamente, sólo muy pocos están preparados para cuestionar este mundo.

P: ¿Y qué hay de malo en eso?

SZ: Este mundo post-político parece conservar todavía la tensión entre lo que usualmente llamamos liberalismo tolerante y multiculturalismo. Para mí -y esto a pesar de que nunca me gustó Nietzsche- la vieja oposición nietzscheana entre nihilismo activo y pasivo es la definición que más se adapta a este estado de cosas. Nihilismo activo, en el sentido de no querer nada por sí mismo, es esta auto-destrucción activa que sería precisamente la pasión por lo real, la idea de que, para vivir completa y auténticamente, hay que comprometerse en la auto-destrucción. Por otro lado, está el nihilismo pasivo, lo que Nietzsche llama "el último hombre", que vive una vida estúpida y autocomplaciente, sin grandes pasiones.

El problema con un universo post-político es que tenemos estos dos aspectos enfrentados en una suerte de dialéctica mortal. Me parece que para romper el círculo vicioso hay que reinventar la subjetividad.

P: Dice Ud. también que las élites en nuestro mundo occidental están perdiendo los estribos. Que quieren abandonar viejos conceptos como humanismo o subjetividad. Contra eso, dice Ud. que es importante considerar todo lo que puede ser importante conservar de lo viejo.

SZ: Por supuesto, no estoy en contra de lo nuevo. De hecho, me siento casi tentado de repetir lo que decía Virginia Woolf. Creo que fue en 1914 que dijo que era como si la eterna naturaleza humana hubiera cambiado. Ser humano no significa ya lo mismo. No deberíamos, por ejemplo, subestimar el impacto social intersubjetivo del ciberespacio. Lo que estamos presenciando hoy es una redefinición radical de lo que significa el concepto de ser humano.

En internet, por ejemplo, se dan fenómenos extraños. Están los sitios llamados 'cam', donde la gente expone sus secretos más íntimos en el sentido más vulgar a un público anónimo. Hay sitios donde -incluso yo, con mis gustos decadentes, sufrí un golpe al enterarme de esto- la gente pone una cámara de video en el baño, de modo que se los pueda ver defecar. Es una situación totalmente nueva. No es privado, pero tampoco es público. No es el viejo gesto exhibicionista.

Comoquiera que sea, está ocurriendo algo radical, y hay una cierta cantidad de nuevos términos que se nos proponen para describirlo. El más comúnmente usado es 'cambio de paradigma', denotando que vivimos en una época de paradigmas cambiantes. Así, los cultores de la New Age nos dicen que no tenemos ya un individualismo cartesiano, mecanicista, sino una nueva mente universal. En sociología, los teóricos de la segunda modernidad dicen cosas similares. Y los teóricos del psicoanálisis dicen que ya no rige más el complejo de Edipo, sino que vivimos una era de perversión universalizada.

No creo que debamos aferrarnos a lo viejo, pero estas respuestas son erróneas y no registran verdaderamente el quiebre que está teniendo lugar. Si juzgamos lo que está ocurriendo hoy según los estándares de lo viejo, podemos advertir el abismo de lo nuevo que emerge.

Aquí me gustaría referirme a Pascal, cuyo problema también era la confrontación con la modernidad y la ciencia moderna. Su dificultad era que él quería seguir siendo un cristiano viejo y ortodoxo en esa era nueva, moderna. Es interesante que sus resultados sean mucho más radicales e interesantes para nosotros hoy que los resultados de superficiales filósofos liberales ingleses, que se limitaban simplemente a aceptar la modernidad.

Se advierte lo mismo en la historia del cine, si nos detenemos en la época en que aparece el sonoro. Bien, se podría decir, "¿cuál es el problema?". Adicionando el sonido a la imagen simplemente logramos una reproducción más realista de la realidad. Pero esto no es cierto en modo alguno. Es interesante que los directores que fueron más sensibles a lo que la introducción del sonido representaba realmente fueran generalmente los conservadores, los que lo miraban con excepticismo: Charlie Chaplin (hasta cierto punto), y Fritz Lang. El testamento del Dr. Mabuse, de Lang, presentaba de modo maravilloso esta dimensión espectral, fantasmal, de la voz, mostrando que la voz no es una simple cualidad secundaria de un cuerpo. Lo que no es más que otro ejemplo de cómo un conservador, como si estuviera temeroso del nuevo medio, tiene una comprensión mucho más profunda de su inquietante potencial de radicalidad.

Lo mismo se aplica hoy. Hay gente que dice: "¿Cuál es el problema? Zambullámonos en el mundo digital, en internet, o en lo que sea." No ven realmente lo que está ocurriendo.

P: ¿Por qué entonces la gente declara el inicio de una nueva era cada cinco minutos?

SZ: Precisamente, se trata de un intento desesperado para evitar el trauma de lo nuevo. Un profundo gesto conservador. Los verdaderos conservadores de hoy son los seguidores de los nuevos paradigmas. Tratan desesperadamente de evitar enfrentarse con lo que realmente cambia.

Déjenme volver a mi ejemplo. En El gran dictador, de Chaplin, se satiriza a Hitler con el personaje de Hinkel. La voz es percibida como algo obsceno. Hay una escena maravillosa en que Hinkel da un gran discurso compuesto sólo por palabras obscenas, sin sentido. Sólo cada tanto reconocemos alguna palabra vulgar alemana como 'Wienerschnitzel' o 'Kartoffelstrudel'. Se trataba de una genial intuición: de cómo la voz es una suerte de fantasma espectral. Esto se reveló a los conservadores que eran sensibles a la ruptura de lo nuevo.

De hecho, todos los grandes quiebres ocurrieron de esa manera. Nietzsche era, en este sentido, un conservador, y creo poder decir que también Marx lo era. Marx siempre subrayaba que podemos aprender más de los conservadores inteligentes que de los simples liberales. Hoy, más que nunca, debemos mantenernos en esta actitud. Cuando algo sorprende, golpea, no se puede simplemente aceptarlo. No está bien decir: "Bueno, listo, juguemos los juegos digitales." No deberíamos olvidar nuestra capacidad real de ser sorprendidos. Creo que el peligro mayor de estos tiempos es el de nada más dejarse llevar.

P: Volvamos a algunas de las cosas que nos han sorprendido últimamente. En un artículo reciente Ud. postula la idea de que los terroristas son un espejo de nuestra civilización. No están afuera, sino que reflejan nuestro mundo occidental. ¿Podría explicarse un poco más?

SZ: Se trata, por supuesto, de mi respuesta a la tesis popular de Samuel P. Huntington y otros, que hablan de algo así como un "choque de civilizaciones". No comparto esa tesis, y esto por una serie de razones.

El racismo actual es precisamente este racismo de la diferencia cultural. Ya no dice: "Soy más que tú." Dice: "Yo quiero mi cultura, tú puedes quedarte con la tuya." Hoy, todos los derechistas dicen eso. De hecho, pueden ser muy posmodernos. Reconocen que no hay una tradición natural, que toda cultura es un constructo artificial. En Francia, por ejemplo, tenemos a la derecha neo-fascista, que se refiere a los desconstruccionistas diciendo: "Bien, la lección del desconstruccionismo en contra del universalismo es que sólo hay identidades particulares. Así que, si los negros pueden tener su cultura, ¿por qué no podríamos nosotros tener la nuestra?"

Deberíamos también considerar la primera reacción de la "mayoría moral" norteamericana, específicamente Jerry Falwell y Pat Robertson, ante los ataques del 11 de septiembre. Pat Robertson es algo excéntrico, pero Jerry Falwell es una figura popular, que apoyó a Reagan y es parte del mainstream, no un tipo raro. Pues bien, su reacción fue la misma que la de los árabes, aunque se retractó unos días después. Falwell dijo que el ataque al World Trade Center era una señal de que Dios ya no protegía a los EEUU, porque los EEUU habían elegido un camino de maldad, homosexualidad y promiscuidad.

De acuerdo al FBI, hay en la actualidad al menos dos millones de derechistas de la así llamada ala radical en los EEUU. Algunos son muy violentos, matan a médicos que hace abortos, por no mencionar el atentado de Oklahoma. Esto, para mí, muestra que la misma actitud violenta, anti-liberal, florece en nuestra propia civilización. Lo veo como una prueba de que el terrorismo es un aspecto de nuestro tiempo: no podemos ligarlo con una civilización particular.

Respecto del Islam, deberíamos leer historia. De hecho, me parece que es muy interesante volver la vista hacia la ex-Yugoslavia. ¿Por qué Sarajevo y Bosnia fueron el centro de un violento conflicto? Porque era la república étnicamente más heterogénea de la ex-Yugoslavia. ¿Por qué? Porque fue dominada más tiempo por los musulmanes, y éstos fueron históricamente los más tolerantes, sin ninguna duda. Nosotros los eslovenos, y los croatas, ambos católicos, los echamos hace varios siglos.

Esto prueba que no hay nada inherentemente intolerante en el Islam. Debemos preguntarnos más bien por qué este aspecto terrorista del Islam surge precisamente hoy. La tensión entre tolerancia y violencia fundamentalista se halla en el interior de una civilización.

Otro ejemplo: en la CNN vemos al presidente Bush leyendo la carta de una niña de siete años, hija de un piloto que ahora vuela sobre Afganistán. En la carta dice que ella quiere a su padre, pero que si su país necesita que muera, ella está dispuesta a perderlo en aras de su país. El presidente Bush describió esto como patriotismo americano. Ahora bien, hagamos un simple ejercicio mental: imaginemos una niña afgana diciendo eso. Diríamos de inmediato: "¡Qué cinismo, que fundamentalismo, qué manipulación infantil!" De modo que ya hay algo en nuestra percepción. Pero lo que nos ofende de otros, también nosotros lo hacemos en cierta manera.
P: ¿Multiculturalismo y fundamentalismo pueden entonces ser las dos caras de una misma moneda?

SZ: No hay nada que decir en contra de la tolerancia. Pero cuando se "compra" esta tolerancia multiculturalista, otras cosas vienen con ella. ¿No es sintomático que el multiculturalismo eclosione precisamente en el mismo momento histórico en que desaparecen del espacio político los últimos rastros de la clase obrera? Para muchos antiguos izquierdistas, este multiculturalismo es una especie de sucedáneo de la política obrera. Ni siquiera sabemos si existe ya la clase obrera, para no hablar de la explotación de unos por otros.

Quizás no tenga nada de malo. Pero está el peligro de que aspectos de la explotación económica se conviertan en problemas de tolerancia cultural. Y ahí sólo se requiere un paso ulterior, el que da Julia Kristeva en su ensayo «Etrangers à nous mêmes», al decir que no podemos tolerar a los otros porque no podemos tolerar la otredad en nosotros mismos. Eso es lo que yo llamo un craso reduccionismo cultural pseudo-psicoanalítico.

¿No es a la vez triste y trágico que el único movimiento político relativamente fuerte, no marginal, que todavía dialoga con la clase trabajadora esté conformado por populistas de derecha? Son los únicos. Jean-Marie Le Pen en Francia, por ejemplo. Me perturbó verlo hace tres años en un congreso del Front National. Hizo subir al podio a un negro francés, a un argelino y a un judío, los abrazó y dijo: "No son menos franceses que yo. Mi único enemigo son las empresas internacionales cosmopolitas que descuidan los intereses de Francia." Es el precio que pagamos: sólo la derecha habla todavía de explotación económica.

La otra cosa que me parece mal de la tolerancia multiculturalista es su habitual hipocresía, en el sentido de que el otro al que toleran es ya un otro reducido. Lo otro está bien siempre y cuando se trate solamente de una cuestión de alimento, cultura, danzas. ¿Y la extirpación del clítoris? Tengo amigos que dicen: "Debemos respetar a los Indios." Perfecto, pero ¿qué hay de esa antigua costumbre india según la cual, cuando un hombre muere hay que quemar a su esposa con él? ¿Respetamos eso? Aquí surgen los problemas.

Un problema aun más importante es que dicha noción de tolerancia enmascara efectivamente a su opuesto, la intolerancia. Es un tema recurrente en mis libros el hecho de que, desde esta perspectiva liberal, la percepción básica de otro ser humano es siempre como la de algo que puede de algún modo dañarnos.

P: ¿Se refiere a lo que llamamos cultura de la víctima?

SZ: El discurso de la victimización es hoy casi el discurso dominante. Se puede ser víctima del medio ambiente, del cigarrillo, del acoso sexual. Encuentro algo triste esta reducción del sujeto a víctima: funciona aquí una noción extremadamente narcisista de la personalidad, y que es, de hecho, intolerante, en la medida en que implica que no podemos ya tolerar encuentros violentos con otros... y esos encuentros siempre son violentos.

Detengámonos por un instante en el acoso sexual. Me opongo, por supuesto, a él, pero seamos francos. Imaginemos que sufro un impulso pasional, me he enamorado de otro ser humano, y declaro mi amor, mi pasión, por él o ella. Siempre hay en esto algo perturbador, violento. Puede parecer una broma, pero no hay nada de ello: no se puede emprender un juego de seducción erótica de modo políticamente correcto. Hay un momento de violencia; cuando se dice: "Te quiero, te amo." De ningún modo es posible eludir este aspecto violento. Creo que este temor al acoso sexual incluye a este aspecto, el temor de un encuentro demasiado abierto, demasiado violento, con otro ser humano.

Otra cosa que me molesta en el multiculturalismo es cuando me preguntan: "¿Cómo puede estar tan seguro de no ser un racista?" Mi respuesta es que hay una sola manera: cuando se puede intercambiar insultos, bromas brutales, chistes sucios, con un miembro de una raza diferente, y ambos sabemos que no hay detrás una intención racista. Si, por el contrario, jugamos el juego políticamente correcto, "Oh, cómo te respeto, qué interesantes son tus costumbres...", es racismo invertido, y es repugnante.

El ejército yugoslavo era una mezcla de nacionalidades... ¿Cómo nos hacíamos amigos con los albanos? Cuando empezábamos a intercambiar obscenidades, insinuaciones sexuales, chistes. Esta es la razón por la que el respeto políticamente correcto no es más que -para decirlo en las palabras de Freud- 'zielgehemmt' [de meta inhibida]. Todavía persiste la agresión hacia el otro.

Creo que hay una piedra de toque del verdadero amor: se puede insultar al otro. Como en esa horrible comedia alemana, un film de 1943 en que Marika Röck trata a su prometido de un modo brutal. Este novio es una persona rica e importante, y el padre de ella le pregunta por qué lo trata así. Ella responde: "Es que lo amo, puedo hacer con él lo que quiera." Así son las cosas. Si hay verdadero amor se pueden decir cosas horribles, y no pasa nada.

Cuando el multiculturalismo nos pide respeto por los otros, no puedo evitar pensar que esto se acerca peligrosamente al modo en que tratamos a nuestros hijos: la idea de que deberíamos respetarlos, aun cuando sepamos que aquello en lo que creen no es cierto. "No deberíamos destruir sus ilusiones." No, creo que no se merecen que los tratemos como niños.

P: En su libro sobre el sujeto, habla Ud. de un "verdadero universalismo", que se opondría a este falso sentido de armonía global. ¿A qué se refería con eso?

SZ: Aquí tengo que hacerme una simple pregunta habermasiana: ¿cómo podemos fundar la universalidad en nuestra experiencia? Naturalmente, no acepto este juego posmoderno según el cual todos vivimos en una suerte de universo particular nuestro. Creo que hay una universalidad. Pero no creo en una universalidad a priori de reglas fundamentales o nociones universales. La única verdadera universalidad a la que tenemos acceso es la universalidad política, que no equivale a cierto sentido idealista abstracto, sino a una solidaridad en la lucha.

Si estamos comprometidos en la misma lucha, si descubrimos que -y éste para mí es el auténtico momento de solidaridad- feministas y ecologistas, o feministas y obreros, todos tenemos de repente esta misma revelación: "Oh Dios, ¡pero si nuestra lucha era en última instancia la misma!" Esta universalidad política sería la única auténtica universalidad. Y esto, claro, es lo que falta hoy, porque hoy la política no es más que una mera negociación de compromisos entre diferentes posiciones.

P: ¿Lo post-político subvierte la libertad de la que se ha venido hablando tanto en las últimas semanas? ¿Es eso lo que quiere decir?

SZ: Lo que digo es que lo que nos venden hoy como libertad es algo de lo que se ha vaciado esta más radical dimensión de libertad y democracia. En otras palabras, la creencia de que las decisiones básicas respecto del desarrollo social se discuten o son zanjadas involucrando a la mayor cantidad de gente posible, una mayoría. En este sentido, no tenemos hoy una experiencia real de libertad. Nuestras libertades se reducen crecientemente a la libertad de elegir nuestro estilo de vida. Hasta cierto punto se puede elegir incluso la identidad étnica.

Pero este nuevo mundo de libertad descripto por gente como Ulrich Beck, que dice que todo es asunto de negociación reflexiva, de elección, puede incluir nueva no-libertad. Mi ejemplo favorito es éste (y aquí tenemos ideología en estado químicamente puro): sabemos que es hoy muy difícil, en cada vez más dominios profesionales, obtener un trabajo duradero. Académicos o periodistas, por ejemplo, firman contratos de dos o tres años, que luego deben renegociar. Por supuesto, la mayoría de nosotros siente esto como algo traumático, perturbador, con lo que nunca se puede estar seguro. Pero entonces viene el ideólogo posmoderno: "Bueno, pero ésta es tu nueva libertad... ¡Puedes reinventarte cada dos años!"

El problema para mí, es el modo en que se oculta la falta de libertad, se la enmascara precisamente en aquello que se nos presenta como libertades nuevas. Me parece que la explosión de estas nuevas libertades, que caen en el dominio de lo que Michel Foucault llamó el "cuidado de sí", implica mayor falta de libertad social.

Veinte o treinta años atrás, todavía estaba la discusión de si el futuro sería fascista, socialista, comunista o capitalista. Hoy nadie siquiera se molesta en discutirlo. Estas elecciones sociales fundamentales ya no son percibidas como materia de decisión. Un cierto dominio de cuestiones radicalmente sociales fue simplemente despolitizado.

Me parece muy triste que, precisamente en una época en que tienen lugar cambios enormes, y en que de hecho se transforman profundamente las coordenadas sociales, no sintamos que esto es algo sobre lo que podemos decidir libremente.


28 abril, 2010

'Fortune' rechaza una portada que satiriza el capitalismo de EE UU

La revista desestima la ilustración que encargó al historietista Chris Ware por su retrato ácido de los excesos financieros

ABEL GRAU - Madrid - 27/04/2010
 

Le encargaron una portada y les ha dado un implacable retrato del capitalismo. La revista Fortune pidió al historietista Chris Ware, el celebrado autor de Jimmy Corrigan, el chico más listo del mundo, que ilustrara la portada del número especial que dedica cada año a las 500 mayores empresas de EE UU. Pero el resultado no les ha convencido. Ware ha firmado una sátira en la que muestra unos Estados Unidos dominados por las grandes empresas, que siembran el desorden social y expolian el dinero del contribuyente. Ante semejante aldabonazo al credo capitalista, la dirección de la revista que elabora la lista de las mayores empresas ha preferido no publicar la imagen y ha elegido una más "correcta"
.

La composición de Ware exhibe abundantes detalles que arremeten contra los excesos financieros del capitalismo desbocado. Presiden la imagen tres grandes rascacielos con la forma del número 500 que se alzan sobre el mapa de Norteamérica. En las azoteas, varias figuras de consejeros delegados bailan y brindan con vino mientras grúas y helicópteros recogen y elevan cargamentos de dinero hacia las alturas. Abajo, se desata el caos. En el centro del mapa, una tetera en ebullición con forma de elefante alude al Partido Republicano es adorada como un tótem. A su alrededor, varias figuras parecen celebrar la escena. Siguen referencias al oráculo económico y financiero Warren Buffet (que posee una de las mayores fortunas del planeta) y al casino de acciones y bonos de la ruleta financiera , a las subprimes y a la especulación inmobiliaria en Florida. Al norte, un montón de automóviles volcados recuerda el hundimiento de la industria automovilístca.

Más al sur, pasada la alambrada de la frontera y ya en territorio mexicano, se muestra una Fábrica de exploitación (sic), con trabajadores sometidos a condiciones de trabajo extremas. Mientras tanto, un helicóptero expolia el dinero del contribuyente reunido en el Tesoro (Hacienda) de Estados Unidos, con el probable destino de rescatar a los especuladores de Wall Street tras el colapso de la economía. Más allá del océno, se otea la hacienda de Grecia, completamente vacía. Al oeste, China exporta productos a Estados Unidos que son vendidos por las voraces cadenas de distribución. En fin, Ware no deja títere con cabeza. Más de lo que ha podido digerir la corrección financiera de Fortune.

27/04/2010: http://www.elpais.com/articulo/cultura/Fortune/rechaza/portada/satiriza/capitalismo/EE/UU/elpepucul/20100427elpepucul_2/Tes

Quizás le interese...

Related Posts with Thumbnails